martes, 22 de marzo de 2011

No estaba equivocado el que lanzó una teoría que decía que el ano estaba hecho para recibir sexo. El ano es perfecto para el pene. Su forma y su estrechez que causa un placer que te vuela la mente, y sientes como si los testículos te fueran a explotar de felicidad por la muchacha que te concedió su culo.

El otro día me tomaste las manos como una inocente mariposa que descansa en una flor de primavera. Pero no creí que continuarías actuando como un felino en busca de su pareja en Agosto. Nos acariciamos, nos besamos, nos tocamos. Y de golpe ya estabamos amandonos en tu frío lecho, como si la noche fuera eterna. Explorar tu culo y saborear tu sexo fue algo que quise hacer desde que te vi por primera vez, callada en una plaza, sentada observando a los pájaros del árbol de enfrente. Quien diría que esta boca que apenas me hablaba y con un poco de vergüenza, fuera a mamarla de esa forma tan profundamente excitante.


Tú, gimiendo como perra y yo, dilatandote el ano.

domingo, 20 de marzo de 2011

No hay placer más inaudito que ser dominado y humillado, rebajado y escarnecido. El amor te rompe por dentro. El amor es una lanza fenicia que desgarra tus intestinos y convierte tus heces en dátiles maduros hervidos en leche. El amor es impuro. No hay belleza ni armonía en el fragor de dos cuerpos que se aman entre sábanas empapadas de sudor y fluidos y, menos aún, en la soledad de un cuarto, donde tu amante dilata monstruosamente tu ano con un pene mecánico. La mecánica se inventó para hallar el punto de encuentro entre el placer y la muerte. Cuando notes que un pene estriado ha traspasado tu esfínter anal, comenzarás a ondularte y tu saliva desbordará tus labios, convertida en burbujas que albergarán gemidos. Cada burbuja encerrará palabras obscenas. Lo obsceno es hermoso. Lo obsceno es la tensión del ser humano por ir más allá del lenguaje.
contador de visitas
Personas que se han masturbado leyendome